Tres años

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

08 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

GARDEL decía en su famoso tango que veinte años no son nada. Milongas. Llevo diez en Vilagarcía y en esta última década la ciudad y la comarca han dado un cambio rotundo. Todavía recuerdo que cuando llegué a Vilagarcía los coches pasaban por la plaza de Galicia y en el centro de la glorieta había una horrible fuente sin agua que parecía una bañera. Hoy todo ese espacio es peatonal. Diez años dan para mucho y cinco también. Incluso uno. Por eso me preocupa que el conselleiro de Política Territorial, Núñez Feijóo, nos diga que tenemos que aguantar tres años sin circunvalación y con la carretera de Pontevedra desfasada y saturada. Peligrosa. Tres años son mucho. Sobre todo si se suman a los últimos diez en los que no he visto ni una sola mejora en las carreteras de Vilagarcía. Ya está bien de esperar y de oír siempre las mismas promesas.