Sobre ruedas y con meigallo

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El palomar Este fin de semana lo tuvimos de lo más variado. En Vilagarcía salieron las meigas, y en Cambados, O Grove y Ribadumia anduvieron motorizados

25 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Visto lo visto, en la comarca nos sobra imaginación para circular por las carreteras. Camas rodantes , carrilanas, motos antiguas... todo vale con tal de que tenga ruedas y rueden, al menos, unos metros. Y este fin de semana tuvimos mucha movida. En O Grove volvieron a bajar las carrilanas por el monte de A Siradella. En la carrera del domingo participaron catorce y ganó las de Tucho y Samuel por llegar antes que nadie en cubrir el trayecto de casi dos kilómetros: dos minutos y 33 segundos. Otros no pudieron llegar a la meta. Que se lo digan si no a la Penélope de Almacenes Rego que se quedó por el camino. Antiguas, pero en activo Las motos también rodaron este fin de semana por estas tierras, pero no unas cualquiera. Casi 150 motos antiguas recorrieron la comarca gracias a la iniciativa de Club de Motos Vellas do Salnés. Está visto que la máquina si está bien hecha y se cuida, puede durar muchos años. Pero no está de más darle un respiro a los motores y a los conductores así que al mediodía hubo paradita en la carballeira de Ribadumia para hincarle el diente a la empanada, los mejillones, el churrasco y los chorizos. Y es que los conductores también necesitan combustible. En Vilagarcía tampoco se quedaron atrás con lo del menú. Porque las brujas, los fuegos de artificio y la escenografía a base de pallozas a está muy bien, pero que no falta el alimento. Queimada, rosquillas, chorizos y pan artesanal se repartieron con motivo de la celebración de la Noite Meiga. De lo que se trataba era de recrear el fantástico mundo de las meigas y los magos y, vaya si lo consiguieron. Cuatro poblados diseminados por la ciudad que le dieron a las calles un aire de aquelarre. Hasta me encontré con un grupo de brujas y me echaron las cartas... a mí, una descreída redomada. Aunque vaya usted a saber quizás ¡haberlas hailas!