La hora de la catarsis vikinga

María Santalla VILAGARCÍA

AROUSA

Reportaje | Desembarco en las Torres de Oeste La encarnizada lucha entre los nativos y las huestes llegadas del norte será el acto central de este último día de la romería con la que Catoira estrenó internacionalidad

02 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?ras una semana de preparativos festivos, llega en Catoira la hora de la catarsis final. Hoy es el día en el que los nativos tendrán que enfrentarse a los invasores vikingos y defender las Torres de Oeste del asedio de los bárbaros. Los catoirenses harán frente a las gentes del norte muy bien armados. A sus herramientas de combate acompañarán buenos mejillones de la ría y buen vino tinto del Ulla. Ingredientes para garantizar una batalla victoriosa. Después de una larga noche de vigilia, los nativos esperarán desde bien temprano a las hordas vikingas. Con el sonido de las gaitas intentarán disuadir a los invasores de su cruel intención. Para ello, desde las diez de la mañana habrá grupos folclóricos interpretando su música por las calles de Catoira y en el propio recinto de As Torres. También desde primera hora de la mañana, y para poner el ambiente medieval, abrirá un mercadillo en ese mismo escenario. Amenaza en la ría A mediodía, con los vikingos amenazando ya a la entrada de la ría, los galaicos tendrán que cargar todas sus fuerzas. Para ello se ofrecerá una mejillonada acompañada de vino del Ulla. Apenas hayan acabado de comer, las embarcaciones del Norte asomarán en las inmediaciones de las Torres. Listos para la batalla. Una encarnizada lucha entre huestes nativas y vikingas tendrá lugar entonces en la orilla, en este lugar donde el Ulla une sus aguas con la ría arousana. Correrá entonces la sangre a raudales. En forma de vino tinto. Después de la victoria llegará el momento del descanso y de una completa comida campestre al cobijo de una buena sombra. Para después del almuerzo se ha programado un espectáculo de cetrería. Halcones, águilas, búhos y otras aves de presa protagonizarán una exhibición de vuelo. Un recuerdo muy medieval que llega por primera vez a Catoira en esta edición número cuarenta y tres de la Romaría Vikinga. Por la noche, para celebrar la victoria, llegará la música. El grupo folk Mutenrohi actuará en la Alameda do Concello, después de que el sábado anterior no pudiese hacerlo por la lluvia. Cuando finalice su espectáculo, la verbena cerrará la fiesta. Y así se dará paso al descanso tras una semana de celebraciones en la que la romería de Catoira disfrutó, por primera vez, de su carácter de fiesta de interés internacional.