El palomar Poco les duró a los quintos de A Illa la pulcritud de su indumentaria. No había caído la noche y sus camisetas ya se habían desteñido. Era el avance de una larga juerga
24 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ya sé que ustedes me tienen por una persona seria y quizás un poco remilgada. Pero, en ocasiones, también disfruto desmelenándome. Me gusta la originalidad y, para eso, nada mejor que A Illa. Seguro que hay pocos pueblos capaces de organizar una Festa dos Quintos cuando ya no hay quintos. Y seguro que a pocos se les ocurre que ya va siendo hora de que los tiempos cambien y que los quintos deben ir convenientemente acompañados por las quintas. Desde hace muchos años, A Illa dedica un día de sus fiestas del Carmen a homenajear a los quintos. Ya saben, esos pobres chicos a los que les tocaba hacer la mili. Y los isleños, fieles como nadie a sus costumbres, continúan celebrando esta fiesta a pesar de que la mili es ya sólo un infausto recuerdo para muchos. Buenos son los isleños para que el Gobierno les estropee una fiesta. Que se suprime la mili: da igual, ellos seguirán insistentemente homenajeando a sus quintos. Este año les tocó el turno a los del 85. A las generaciones marcadas por la literatura les sucedieron las generaciones definidas por la programación televisiva. Yo ya soy de éstas, aunque -lo confieso- soy más bien de la Abeja Maya. Los quintos de A Illa, éstos del 85, son de Shin Chan. Y a este personaje rindieron homenaje en sus camisetas. Esas camisetas de Shin Chan, que los quintos estrenaron a las nueve de la tarde, no esperaron a que se hiciese de noche para perder su pulcritud. No era la vikinga, pero la indumentaria lucía a los pocos minutos el bonito color añil del vino tinto. Daba igual. La juerga iniciática acababa de comenzar y quedaban todavía por delante muchas horas de diversión. Pero las fiestas de A Illa no terminaron ahí. Ayer se celebraba el día de San Ramón, con la ya clásica comida campestre en A Bouza. Hoy se recordará a San Roque, con pasacalles desde las diez de la mañana, misa a mediodía, procesión, y juegos por la tarde en el paseo marítimo de O Campo.