El palomar La Romería Pagana de A Casa Vella, en Valga, sigue cumpliendo años. Mientras, Vilagarcía ha encontrado una compañera de viajes en su celebración del Agua
19 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.En A Casa Vella, en Valga, la Romería Pagana ya es tradición. Más de veinte años peina ya esta original fiesta, empeñada en mezclar lo antiguo con lo nuevo. Los mejillones de la ría cocinados al vapor, y bien calentitos, con el cubata de importación. La mezcla puede parecerles explosiva, pero la verdad es que parece garantizar la diversión. Y es que todos los que se dejan caer por esta celebración se lo pasan en grande, oigan. Además, la sona de la fiesta, que se celebró el pasado viernes, ya está muy extendida. De hecho, hasta el bar de Campaña se acercó el grupo folclórico sevillano que ayer por la noche bailaba en Cordeiro. El hermanamiento del agua entre Vilagarcía y Vallecas ya está en marcha. Hasta ese municipio madrileño ha salido el concejal de cultura Roberto Araújo, con la misión de fortalecer el vínculo entre dos ciudades que se lo pasan en grande gracias a litros de líquido elemento. En su equipaje se llevó Araújo dos botellas de agua certificadas. El alcalde, Javier Gago, garantizó con su firma que el contenido de una de esas botellas es agua de la traída vilagarciana. La otra es agua del puerto, con la que los arousanos han querido poner su granito de arena para que Vallecas tenga, por fin, el puerto de mar que reclama, con humor la Cofradía Marinera de esa localidad madrileña. Y es que, por soñar que no quede.