El toro por los cuernos

AROUSA

AREOSO | O |

10 jul 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

EL ALCALDE de O Grove parece estar dispuesto a coger por los cuernos a un toro que lleva mucho tiempo rondando la península meca: el litigio con la comunidad de montes de Noalla por el istmo de A Lanzada. Aseguran los mecos que los de Sanxenxo se hicieron con el control de esa zona utilizando artimañas, cambiando un nombrecito aquí y otro allá y haciendo variar sobre el terreno los límites de su parroquia. La trampita podría tener su gracia si no fuse porque durante años ha tensado hasta lo indecible las relaciones entre los mecos y sus vecinos del continente. No hace tanto que grupos de uno y otro lado se enzarzaron en una guerra en la que la batalla se ganaba quemando señales o rompiéndole el pico al cormorán de A Lanzada, que no tenía ninguna culpa, el pobre. El último capítulo de ese conflicto de símbolos se produjo hace año y medio, cuando los comuneros de Noalla plantificaron en el istmo un monolito de piedra que no aguantó en su sitio ni un sólo día. No es de extrañar. Aunque la piedra dispusiese de los permisos municipales pertinentes, debería haber sido proscrita inmediatamente por su escaso gusto estético. Lo cierto es que el Concello de O Grove parece decidido a dar la batalla donde debe darla, en las instituciones. Pérez inicia el mandato con un gesto simbólico. Un gesto que puede querer decir que el alcalde va a ser, durante los próximos años, más enérgico de lo que fue hasta ahora. Un gesto que también puede significar un nuevo galanteo con Chesqui . Porque si una teima ha tenido siempre IdeG ha sido la de recuperar O Bao para el municipio de O Grove. Seguro que Pérez no lo ha olvidado.