El?espectáculo?siempre?continúa

La Voz

AROUSA

El palomar En verano la oferta de ocio y tiempo libre aumenta. Me dirán ustedes que no lo suficiente, y puede que tengan razón. De momento, ahí tienen baile y circo

30 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

Me refiero al cartel del circo en el que aparece un contorsionista absolutamente doblado sobre si mismo. La imagen resulta chocante, grotesca, cuando menos sorprendente, pero claro, el circo se supone que tiene que estar lleno de sorpresas. La verdad es que no sé qué me sorprende más, si la foto o el nombre de mi pueblo. Villa García de Aurosa, según la compañía circense. Dicen que a todo niño de los de antes, de los que cantábamos las canciones de Parchís, le hubiese gustado criarse en un circo. Yo tengo serias dudas. Lo de tener que ir todos los días en caravanas pequeñas e incómodas, de un lado para otro, me parecía, francamente, un rollo. Me da la impresión de que eso ha cambiado un poco. Y de que las caravanas de los chicos del circo ya resultan tan cómodas como cualquier casa. Lo digo por el tamaño, vaya, porque nunca he estado dentro de ninguna. El baile es saludable. Por eso, en O Grove son muchos los chavales y no tan chavales que acuden a las clases de danza que ofrece la agrupación Cantodorxo. Se creerán ustedes que les hablo de baile regional. Pues se equivocan: en esa escuela se prepara uno para hacer frente a cualquier tipo de música que se lance a la pista de una discoteca. Los chavales de Cantodorxo demostraron sobre la pista del pabellón de O Grove todo lo que saben hacer. Y créanme, saben hacer muchas cosas. El pabellón de Monte da Vila se llenó de grovenses el domingo para ver bailar a los niños. Y entre el público encontramos también caras muy conocidas. Estaban, por ejemplo, Francisco Pérez, Katelo , haciendo sus pinitos como fotógrafo. Cámara en mano, saltó a la pista para retratar a su retoño dando sus primeros pasos de baile. Y es que, los padres de hoy en día, han cambiado.