ENTRE LÍNEAS
28 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.CADA VEZ que un alcalde menta la posibilidad de contar con concejales liberados se monta la de San Quintín en los grupos de la oposición. Cuando no gobiernan, los partidos tienden a pensar que pagar a ediles para que trabajen en exclusiva para el Concello es o una jetada o un acto caciquil con el que se pagan favores. Esta teoría muda radicalmente al agarrar el bastón de mando y el discurso se torna bien diferente. En Vilagarcía y en O Grove tienen ahora mismo este problema. Los alcaldes quieren liberar concejales y fijar sus sueldos, pero carecen de mayoría absoluta y necesitan del apoyo de los otros grupos. Es el lado más zafio de la política. El del mercadeo. Es evidente que un ayuntamiento necesita concejales liberados. Lo que no es normal es pensar una cosa donde se gobierna y la contraria donde se es oposición.