AREOSO | O |
25 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.HACE hoy 130 años, unos ingleses jugaron en Vilagarcía el primer partido de fútbol que se disputó en España. La efemérides pone de manifiesto que la ciudad arousana es, junto a Huelva, la cuna del fútbol español, como dice una canción bastante cutre, por otra parte. Vamos, que los zidanes, raules, beckams, saviolas y demás fauna balonpédica son hoy posibles, entre otras cosas, porque aquellos simpáticos ingleses decidieron pasar el rato con una buena pachanga. Así que no sólo fuimos un centro de vacaciones tipo San Sebastián, no sólo estuvimos a un tris de albergar el palacio real de verano de los reyes de España, no sólo eso. También vimos nacer el fútbol, el gran negocio de los siglos XX y XXI, la auténtica gallina de oro y ¿qué nos ha quedado? Nada. Es preocupante. En Huelva, por lo menos, tienen un equipo de Segunda División y que el año pasado se codeó con los grandes de la Liga de las Estrellas. Y no es que Vilagarcía no tenga tamaño para estar entre los grandes. Almendralejo, con su Extremadura, y Villareal han pasado por la Primera División siendo ciudades del mismo tamaño -e incluso menos- que la nuestra. Entonces ¿cuál es el problema? Fundamentalmente que nos falta lo principal. Un empresario con mucha pasta que se empeñe en ver como el Arousa asciende posiciones sin importarle la pasta que se tenga que gastar en la gesta. No es fácil, pero con la cantidad de euritos que se mueven por las orillas de esta ría de Arousa la verdad es que extraña que alguno no haya visto la gran jugada. Porque ya se sabe, el camino más corto a la alcaldía pasa por la grada de un estadio.