En directo | Protesta espontánea en Carril para defender una cachada «Teño probas de que esta fogueira sempre se fixo», decía?un?airado vecino de Carril ante una cacharela que la Policía Local quiso prohibir ayer. El fuego lo purificó todo
23 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.No imaginaban los agentes de la Policía Local de Vilagarcía que su intención de retirar una gran pila de madera, condenada a ser quemada en la noche de San Juan, iba a generar ayer el motín de los vecinos de Carril. Pero así fue. Su presencia allí donde el paseo marítimo deja paso al pueblo no pasó desapercibida. Y en cuanto de los labios de los agentes salió la orden de retirar la madera colocada durante días en un dique varadero, la noticia se corrió como la pólvora y los vecinos, airados, comenzaron a llegar hasta la zona. «Hoxe temos Carril cheo de municipais, e o resto do ano non se ve a un por aquí», protestaba en voz alta, para que los agentes lo escuchasen bien, uno de los concentrados. «Eu teño probas de que esta fogueira sempre se fixo. Teño fotografías», indicaba otro, también furibundo con la policía y con el Concello. Dos mujeres, más tranquilas, soportaban el sol con los brazos cruzados y los ojos fijos en la gran montaña de madera. Para ellas, la actuación de la policía sólo tenía una razón: «jorobar, eso es lo único que vienen a hacer». Y es que la hoguera que ayer se quería prohibir «es una tradición de aquí, de toda la vida. Todo el pueblo viene aquí por la noche. ¡Vaya fiesta que se monta!». Solución salomónica La hoguera de Carril, finalmente, se encendió. «Se llegó a un acuerdo para que se retirase unos metros, por seguridad», explicaba ayer a media tarde, un agente de la policía local. Esa fue la decisión más salomónica que se encontró para que la fiesta acabase en paz. Porque los chavales que durante quince días habían reunido las ramas y las maderas que componían la hoguera no estaban dispuestos a que su trabajo se fuese al tacho. Si no ardía por la noche, la cachada ardería a mediodía, para elevar aún más la temperatura que se registraba en Carril. «Eu pregúntome que mal lle ven a esto. Din que está moi cerca das casas. Pois se está moi cerca das casas, que manden para aquí a Protección Civil», razonaba una de las participantes en la concentración. Otra no dejaba de preguntarse en voz alta por qué el Concello se empeña en «acabar con una tradición, porque esto es una tradición». La madera estaba condenada a arder. Y ardió en medio de la noche de San Juan.