Calor

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

21 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

SALIR a la calle estos días es como atravesar el desierto del Gobi en pleno mes de agosto. Hace mucho calor. Un calor sofocante. Asfixiante. Molesto. Lo malo no es el calor, lo malo es tener que currelar bajo este sol poderoso. Por eso nos llama la atención este subidón del mercurio en junio. No sólo por inusual, que lo es, sino más bien porque nadie -o casi nadie- está de vacaciones y la cosa molesta. En julio o agosto, cuando media España esté disfrutando de sus días libres, la cosa cambiará. La noticia será entonces el mal tiempo. Ya verán. Y es que nunca estamos contentos con nada. En junio, que si el calor es malo. En agosto, si se chafa un par de días el cielo y aparecen nubarrones, otra vez a protestar. Bajo esté calor insufrible tan sólo se me ocurre pensar quién demonios decidió que el calor es el buen tiempo. Tuvo que ser un ocioso.