Lo de instaurar un Día del Medio Ambiente fue una buena idea. Sirve, al menos, para que los chavales se familiaricen con la naturaleza, que éso también es educación
05 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Ciento cincuenta alumnos del colegio Arealonga (Vilagarcía) dejaron las aulas por el campo con motivo de la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente. En colaboración con el Ayuntamiento se organizó una plantación de árboles en una parcela municipal situada en la zona de O Rial. Los chavales formaron cuadrillas -a ver si de esta experiencia sale algún aficionado a la jardinería o la botánica- y plantaron medio centenar de ejemplares de castaños, nogales, pitosporos, liquidambar y thujas. No se crean que es tarea fácil. Hay que calcular la profundidad y la correcta disposición de las raíces para garantizar que el árbol llegue a adulto. Todo ello, bajo la atenta mirada del personal de la concejalía de Medio Ambiente y la agrupación local de Protección Civil que colaboró en el riego de la plantación con su camión cisterna. Un granito de arena para el futuro parque La elección de esta parcela para esta actividad educativa no es casualidad. El Concello de Vilagarcía tiene previsto que, con el paso de los años, este lugar pueda convertirse en una zona de esparcimiento similar a al parque Enrique Valdés Bermejo. Ya en marzo, 250 niños de todos los colegios participaron en una experiencia similar con motivo de la celebración del Día del Árbol. Ya sé que estas iniciativas no son nuevas y se desarrollan también en otros municipios -en Cambados por ejemplo el monte de A Pastora se ha repoblado casi en su totalidad gracias a plantaciones con escolares-, pero nunca es suficiente. Y como en Arousa tenemos abundantes y valiosos parajes naturales resulta muy fácil localizar escenarios donde llevar a cabo iniciativas de educación ambiental. Según me cuentan desde la consellería, los chavales del instituto de A Illa se fueron ayer por la mañana a Punta Carreirón a limpiar el litoral y los alumnos de O Grove se acercaron hasta el centro de interpretación de la naturaleza de A Siradella para participar en diversas actividades. Y los chavales, contentísimos.