La Asociación Nacional de Fabricantes de Cartón Ondulado cumple las bodas de plata y sus afiliados lo celebran con un congreso en la isla de A Toxa
28 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?e preguntarán ustedes a qué viene hablar en esta sección de estas cosas, pero es que ayer me di una vuelta por A Toxa y descubrí todo un mundo en torno al cartón ondulado. Sí, sí, el cartón que todos los días vemos en las cajas y embalajes, y que no le damos el más mínimo valor. Pues sepan ustedes que este sector factura 1.961 millones de euros al año y que da empleo directo a diez mil personas en España. Y los gallegos somos punteros. Aquí en Arousa tenemos a Lantero, cuyos representantes no faltaron ayer al congreso de la asociación nacional (Afco). No es una cita cualquiera. Casi 400 personas y tres días para analizar el presente y el futuro de este sector. Desde que un americano inventó el «producto milagroso» en 1880, la evolución ha sido sorprendente. De utilizarse casi exclusivamente para las máquinas de gran porte ha pasado a los más sutiles formatos para la paquetería de farmacia y perfumería. ?ero estos congresos se llevan mucho mejor si tiene su parte de ocio, y desde luego los del cartón ondulado se lo han sabido montar -se lo digo yo que ya pasé por unos cuantos-. Por las mañanas toca sesiones de trabajo, de nueve a una y media, con pausa para el café. Las tardes se dedican al programa social, que resulta de lo más chic: cóctel, trofeo de golf, campeonatos de tenis, mus y dominó, gymkhana y, como no, cena de gala, con queimada incluida. Al congreso de Relaciones Laborales fue el mismísimo Fraga a hacerles la queimada, pero los industriales del cartón tuvieron que conformarse con un discurso. Nada como un presidente para garantizarse la foto. Tal y como nos tiene acostumbrados, Don Manuel llegó antes de la hora y se encontró con que algunos congresistas aún no estaban allí. Así que tuvo que matar el tiempo tomándose un tentempié en la cafetería del hotel que, teniendo en cuenta los madrugones que se pilla, las nueve de la mañana resulta una hora de lo más prudente. El presidente ventiló el discurso en diez minutos, no sin antes secundar un minuto de silencio en homenaje a los fallecidos e el accidente de Turquía. Después excusó su rápida marcha en la apretada agenda que le esperaba en el parlamento. Durante tres días habrá intervenciones para todos los gustos pero la conferencia estrella será la del Premio Príncipe de Asturias Juan Velarde, que hablará de la economía del país.