Los oficiales de la Armada inglesa disfrutaron de dos días de descanso en Vilagarcía, donde conocieron los lazos que les unen con la capital arousana
16 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.La mañana de ayer la pasé con los ingleses, a bordo de los dragaminas Blyth y Brocklesby , invitada por sus amables comandantes, Long y Price. Como se sabe, los dos buques llegaron el jueves al puerto de Vilagarcía y ayer vivieron una jornada cargada de protocolo. A las diez fueron recibidos en el Concello por el alcalde, Javier Gago, y a la una de la tarde, el regidor, junto con Roberto Araújo, el presidente de la Autoridad Portuaria, Benito González, y el capitán marítimo, Roberto Rietz, visitaron los buques. Luego, el Concello invitó a los comandantes a una comida y a las cinco de la tarde hubo una ofrenda floral en el Cementerio Inglés. Los oficiales finalizaron así una jornada en la que pudieron conocer los estrechos lazos que unen a la Armada británica con Vilagarcía. Poco antes de la recepción a bordo, los comandantes nos recibieron a los periodistas para satisfacer nuestra curiosidad en torno a su trabajo. Y la historia fue de lo más interesante. Resulta que los dos dragaminas partieron del puerto de Escocia hace ocho meses para dirigirse al Golfo, donde realizaban unas maniobras de la OTAN. En diciembre debían haber vuelto a sus casas, pero el inicio de la guerra de Irak les obligó a cambiar sus planes, y allí se quedaron para buscar minas -encontraron cinco- y abrir paso a las fragatas Galicia y Canarias por el puerto de Khaur Abd Allah. De vuelta a casa Finalizado el conflicto bélico, los buques tomaron el camino de regreso a Escocia, pero antes hicieron escala en Vilagarcía para descansar. Como indicaban ayer los comandantes, algunos lo hicieron pero otros, para no traicionar su propia leyenda, salieron de juerga. Se les vio por los pubs de la TIR, y hubo quien dijo que a última hora buscaban un night club en el que acabar la noche. Características Como sé que a los arousanos les interesa, les diré que los buques llegan con una tripulación total de 82 marineros, y que los cargaminas que atracaron en Vilagarcía son de lo mejorcito en el mercado. Tienen el casco de plástico, para que las minas no puedan identificarlos. Y el año que viene se irán al mar Báltico a buscar minas de la segunda Guerra Mundial, como entrenamiento.