Aprender a diferenciar

SUSO LOUSA

AROUSA

AREOSO | O |

15 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

HAY determinados prebostes que parecen haber olvidado aquellas lecciones fundamentales que nos proporcionaban cada tarde los amigos de Barrio Sésamo. Ya saben, dentro y fuera; arriba y abajo; delante y detrás. El aprendizaje funciona en muchos casos gracias a oposiciones de este pelaje, con las que el ser humano va avanzando en la comprensión del mundo. Resulta que los prebostes antes mentados andan estos días bastante cabreados, se llevan las manos a la cabeza y elevan sus voces indignadas ante la ocurrencia del comité de empresa del Hospital do Salnés de hacer público un dato escalofriante: todos los indicadores sitúan al centro arousano en el último lugar de los hospitales de la red pública gallega. La primera reacción de los soliviantados administradores de nuestra realidad es acusar al órgano de representación laboral de intentar politizarlo todo. En pocas palabras, y para que lo entiendan, acusan al comité de querer hacer pupa al Gobierno y, en última instancia, al partido que lo sustenta. Llegados a este punto, muy frecuente, por otra parte, un servidor cree necesario recordar una pequeña verdad: conviene a la salud del sistema de libertades en el que estamos instalados que los gobernantes sean muy conscientes de que una cosa es el lugar circunstancial que ocupan, gracias a una victoria en las urnas, y otra muy diferente es su posición en la formación política de turno. En otras palabras, no confundan la Administración con la sede de su partido. Que el hospital esté como está es una realidad derivada de una gestión, que afecta a todos, no un ataque a las siglas de nadie. Así que, hagan el favor, pónganse a trabajar de una vez.