La octava ciudad de Galicia

AROUSA

AREOSO | O |

12 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

AHORA sí que Vilagarcía es la octava ciudad de Galicia, diga lo que diga Narón. Se podía poner en duda la categoría por los servicios -aunque está claro que la localidad sigue siendo el gran centro comercial de toda la comarca- por el número de habitantes -aunque de año en año la población aumenta, y no sólo porque sigan naciendo niños, incluso a pares, sino también porque cada vez se empadrona más gente en el municipio-, o por las vías de comunicación -y aquí sí que por mucho que esté a punto de inaugurarse el enlace con la vía rápida quedar aún mucho por hacer-, pero si a los problemas de aparcamiento nos referimos, sí que no cabe duda alguna de que estamos en ese ránking de núcleos de población en los que dejar el coche en la calle es imposible si no apoquinas lo que corresponde en el aparcamiento de turno. Ya se perdieron las doscientas plazas de estacionamiento libres y gratuitas que había junto al puerto deportivo. De momento, el espacio está ya cerrado al tráfico por obras, y una vez que acaben se podrá aparcar pagando lo que la empresa adjudicataria considere oportuno. Y no tardará mucho el Concello en aplicar la famosa trarifa blanda en la TIR. Sin tener que consultar los oráculos, casi me atrevería a afirmar que la medida se pondrá en marcha tras las elecciones. A partir de ahí empezará el negocio para los responsables del párking del puerto deportivo, para los de O Cavadelo y para la empresa que se haga cargo del nuevo aparcamiento que se construye detrás de la casa consistorial. Igual que en A Coruña, en Santiago, en Pontevedra o en Vigo. Lo dicho. Una gran ciudad.