Lo que de verdad importa

AROUSA

AREOSO | O |

08 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

VA LA SEÑORA por la mañana a llevar su niño a la escuela y se encuentra, una vez más, con que la lluvia provocó enormes charcos que le impiden acceder a la puerta del edificio escolar. Luego se acerca hasta el mercado para ver si hay pescado fresco y a qué precio va. Mientras, su marido, sale con el coche a la carretera para llegar a su puesto de trabajo y una vez más los atascos le ponen de los nervios. La hija mayor está en el paro, y no sabe muy bien si seguir buscando un puesto de trabajo que no encuentra o si apuntarse a un curso de inglés para engordar su currículum. Al abuelo sólo le preocupa que su pensión llegue a tiempo y así pagar la excusión de la Tercera Edad a la que se quiere apuntar este año. Mientras, busca un sitio en el parque para leer tranquilamente el periódico si la lluvia le deja. Educación, servicios, empleo, infraestructuras... son las cosas que preocupan a los ciudadanos que están llamados a las urnas dentro de quince días. Los candidatos lo saben, pero a veces lo olvidan. Es algo común en todos los estamentos profesionales. Lo mismo que el periodista en ocasiones se preocupa más de lo que pone la competencia que de lo que realmente interesa a sus lectores, los políticos pierden a menudo la perspectiva y se empecinan en aniquilar al contrario en lugar de convencer a los electores. Y así surgen las descalificaciones personales y todas esas tristes frases de «mentiroso tú» y «tú más». Que no se repita, por favor. Que el programa electoral se olvide de ataques al contrincante, vaguedades y promesas obvias del tipo «vamos a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos». Que se queden con lo que de verdad importa. Que vayan a la escuela, al mercado y al parque.