Las especulaciones sobre el futuro del hombre fuerte del PP vilanovés se disparan al abordar el relevo en la alcaldía
05 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.?osé Juan Durán se enfrenta a un momento complicado. El primer teniente de alcalde, concejal de Urbanismo, responsable local del PP y número tres de la candidatura que opta a la reelección, debe tomar una decisión ante el fracaso de su recurso en la Audiencia Provincial. De no actuar contra los dos constructores que testificaron sobre las hipotéticas irregularidades de la campaña de 1995, las sospechas sobre la financiación del partido correrían con total libertad a lo largo y ancho de la comarca. De hacerlo, se expone con toda seguridad a nuevas acusaciones sobre los entresijos de la política vilanovesa. En cualquier caso, Durán, el auténtico hombre fuerte del PP de Vilanova, dispone de una amplia experiencia en lidiar con circunstancias adversas. A él se le atribuye el fulgurante éxito de un partido que pasó de bailar con derrota tras derrota a desplazar al PSOE de la alcaldía, con la inestimable ayuda de la segregación de A Illa. Su victoria fue doble. Por una parte, rindió las urnas a los pies de los conservadoras. Por otra, extendió una férrea estructura de partido que se aseguró de controlar con mano firme tras derrocar a los clásicos pesos pesados de Alianza Popular. Sin contrapoder La alianza inicial de los recién llegados Durán con apellidos como Santórum o Vidal sentó, a mediados de la década pasada, las bases de la actual mayoría absoluta de la que disfruta el PP. Una vez conseguida, los barones locales fueron despojados de sus galones, hasta el punto de que, hoy por hoy, no se vislumbra alternativa alguna en el seno del partido. Ni siquiera ante la hipótesis de un futuro relevo de Gonzalo en la alcaldía, tras dos mandatos consecutivos. Los mentideros vilanoveses hacen ya sus apuestas sobre el candidato ideal: su propio hermano, José Juan, el forjador de la mayoría, un hombre cuyas metas siempre han apuntado un poco más alto.