Juicios rápidos

| XURXO MELCHOR |

AROUSA

ENTRE LÍNEAS

30 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

A LA JUSTICIA debe exigírsele que sea justa. Parece una perogrullada, pero no lo es. Es cierto que la rapidez es exigible y necesaria para garantizar justicia justa, pero no por encima de todo. Para empezar, me aterroriza que la vorágine por hacer supersónicas las vistas ponga en peligro el derecho que todos tenemos a la presunción de inocencia y a los juicios justos. Tampoco contribuye a mi tranquilidad ver como, nuevamente, el Gobierno quiere mejorar la Justicia sin contratar más jueces, sin que haya más policías. Es decir, sin poner más tela para que los medios no sean tan escasos como lo son ahora. También es cierto que entre los letrados, fiscales y magistrados tiene que haber voluntad por trabajar más, mejor y más rápido. Y eso tampoco está pasando siempre. Unos tienen que arrimar el hombro y los otros dejar de tirarse de la moto.