ENTRE LÍNEAS
29 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.ANDAN los partidos políticos disputándose la genial idea -y lo de genial lo digo sin segundas- de convertir el muelle del Ramal en una zona lúdica, con una función portuaria enfocada a la recepción de cruceristas. El PP y el BNG se atribuyeron el proyecto y el PSOE salió al paso reclamando la paternidad de una iniciativa vital para reordenar la fachada marítima de Vilagarcía. ¿Quién puede entender que entre el parque de Miguel Hernández y la playa de A Compostela exista un muelle industrial? Nadie. No obstante, para que lo sepan ustedes y todos los partidos políticos, a la primera persona que escuché hablar del Ramal como muelle para cruceros fue a Manuel Villaronga, compañero en La Voz, amigo y actualmente jefe del Área de Comunicación del Concello. Hace diez años le llamaron loco. Evidentemente, no lo estaba.