Manuel Benavides vuelve al redil

Xurxo Melchor
Xurxo Melchor VILAGARCÍA

AROUSA

06 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

Manuel Benavides firma hoy su reingreso en las filas del PP de O Grove. El que fue durante años látigo de los conservadores y a los que sin duda privó de obtener la alcaldía en más de una ocasión dice así adiós a la primera escena de la política local. Con la rendición de Benavides O Grove pierde un político que se movió como pez en el agua en las turbulencias que siempre azotan al ayuntamiento meco. Benavides heredó la moribunda Agrupación Vecinal Independiente (AVI) que dejó el ex alcalde Alfredo Bea Gondar tras sus líos con la Justicia. Fue él quien guió los pasos de la formación mientras Miguel Taboada ponía la cara como alcalde. Aunque, la verdad, la ponía poco. Cuando se convocaron las elecciones municipales de 1995 todo parecía indicar que AVI volvería al PP. Así lo querían los independientes. Muchos lo hicieron, pero a Manuel Benavides no le convenció la oferta. Se esperaba más. Mucho más y, por ello, decidió liarse la manta a la cabeza y probar fortuna con la intención de convertirse en bisagra y volver al PP por la puerta grande. La clásica jugada del independiente conservador, vaya.La AVI aguantó el tirón con Benavides, que logró tres escaños en el pleno. Sin embargo, el PP perdió fuelle y fue el PSOE el que se llevó el gato al agua apoyado por Esquerda Unida y los otros independientes, los de Chesqui. Fuel el mítico gobierno tripartito. Tan mítico como breve, ya que sólo duró tres meses.Frustada la operación, Benavides intentó por todos los medios -a enredador no le gana nadie- que el PP viera como necesaria la fusión de ambas formaciones. Pero el PP se la jugó y se llevó a sus filas al compañero Francisco Fontán. A él, le dejaron tirado. Volvió a jugar a la ruleta en 1999, pero su suerte política ya había terminado. Sólo logró un escaño y los populares ni se molestaron en hablar con él. Ahora, vencido y derrotado el ejército de la AVI, vuelve al redil de la casa común conservadora sin pedir nada a cambio. Eso sí, con su marcha, O Grove da carpetazo a toda una época.