El yacimiento de Adro Vello (O Grove) es para muchos el «buque insignia» de la arqueología gallega. Las últimas excavaciones han intentado fijar sus dimensiones
12 ene 2003 . Actualizado a las 06:00 h.El yacimiento arqueológico de Adro Vello es uno de los tesoros del patrimonio histórico de Galicia. Pero desde su descubrimiento, allá por la década de los ochenta, los restos destapados por el profesor Carro Otero permanecieron sumidos en el olvido. El empeño de la concejalía de cultura del municipio meco ha logrado concitar el interés de la Xunta y la Diputación en torno a ese yacimiento. Tras años olvidado, Adro Vello recibió en el verano del 2001 un primer lavado de cara. Y hace tan sólo un par de meses, los arqueólogos volvían a trabajar en los restos ubicados en las inmediaciones de la playa de O Carreiro. El equipo de la empresa Antas da Moura peinaron esa zona durante varias semanas para intentar fijar los límites del yacimiento. Los resultados de sus pesquisas históricas ya han sido puestos en conocimiento de la Consellería de Cultura. Después de varias semanas de trabajo, los arqueólogos llegaron a la conclusión de que los límites de la villa coinciden «máis ou menos» con la zona ya excavada. «Xa se ve que algunhas estructuras da vila romana desaparecen baixo a estrada que está o lado do xacemento», explica el responsable de los trabajos de excavación. Las catas realizadas al otro lado de esa carretera, sin embargo, no han arrojado los restos esperados: allí «non atopamos estructuras, pero si restos de cerámica». El yacimiento, a juicio de los arqueólogos que trabajaron en él, «extenderíase algo máis cara o sur, pero en xeral está moi concentrado na zona na que xa se excavou». Con estos datos sobre la mesa, las administraciones tendrán que decidir el futuro de Adro Vello. Un lugar para el que hay muchas propuestas. La más ambiciosa, la del Concello, que aspira a un museo que permita exponer la riqueza de este singular pedazo de historia.