El Patronato pone a disposición del visitante una amplísima carta de mariscos difícilmente superable. Sólo falta el centollo, algo que ya es habitual dado que en esta época del año esta especie está vedada. De hecho, es una vieja reivindicación de la cofradía poder extraer esta especie en esta época, pero la Consellería de Pesca no lo autoriza. Aparte de esta carencia, el menú dispone de numerosos mariscos preparados de distintas formas: almejas, berberecho, camarón, cigalas, langostinos, mejillones, navajas, nécoras, ostras, percebes y zamburiñas. A ello hay que sumar otros platos como rodaballo, empanada, pulpo y arroz de mariscos. Éstas dos últimas opciones suelen ser las más demandas en el recinto cada año. Los precios van desde 1,90 euros que cuesta una ración de mejillones al vapor hasta los 8,50 euros del camarón grande. A priori, resulta muy difícil calcular la cantidad de marisco que se despachará en el recinto pero, en todo caso, el Patronato garantiza el suministro en todo momento. La toxina ha cerrado los polígonos de bateas y los bancos marisqueros de la ría de Arousa pero esto no va a suponer un problema porque las depuradoras serán suficientes para suministrar el producto, según informa el patronato.