El destacamento es un coto cerrado al que la sociedad civil muy pocas veces tuvo acceso Muchos grovenses trabajaron en la construcción de la batería, y alguno se dejó la vida
14 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El destacamento militar de San Vicente fue construido a principios de la década de los cuarenta en terrenos comprados a los vecinos. Había propietarios que se consideraban bien pagados y cedieron sus parcelas, pero hubo otros que no lo asumieron con tan buen talante y hubo que recurrir a expropiaciones. Eran otros tiempos, de modo que el Estado no tuvo mayores problemas para salvar este contratiempo -hoy las cosas pintarían muy distintas- y pudo llevar a cabo su proyecto. En contra de la tendencia natural del pueblo meco, nunca hubo un movimiento reivindicativo para reclamar los derechos sobre este territorio. Sólo al inicio de la democracia, siendo alcadesa Lina Bernárdez, hubo un conato para solicitar la desafectación de estos terrenos en favor del Concello, pero los intereses empezaron a aflorar desde distintos flancos y la iniciativa no salió adelante. Accidentes La construcción de la base fue laboriosa dada las condiciones del terreno, hasta el punto de costarle la vida a algunos de los obreros que manipulaban explosivos. No fue el único episodio trágico relacionado con la actividad del Ejército en O Grove. Algunos vecinos todavía tienen en mente la muerte por disparo,de una mujer que paseaba cerca de la zona militar. Aparte de estos incidentes, no hubo grandes problemas de convivencia entre los militares y los vecinos, sobre todo porque nunca hubo demasiada relación entre ambas partes. La batería funcionaba como un coto cerrado al que accedían las autoridades sólo en las grandes ocasiones y, excepcionalmente, civiles para llevar provisiones o para recoger la basura. En su interior disponía de todo tipo de instalaciones para dar albergue a soldados y altos mandos: un cuartel, las casas de los oficiales, caballerizas, un taller de armamento y hasta un campo de fútbol. Hoy en día esta infraestructura apenas se utiliza o está en desuso porque las maniobras son esporádicas y muchas veces los soldados se trasladan con sus propios campamentos. En primera línea de costa siguen apuntando amenazantes cuatro cañones que van camino en convertirse en piezas de museo.