El Club Céltiga, de A Illa, inauguró ayer su nueva sede social. En Vilagarcía, mientras tanto, clausuraron los programas de vacaciones deportivas
23 ago 2002 . Actualizado a las 07:00 h.El futuro La gente del Deportivo Grove, que es mucha, mucha, mucha, tenía ayer una cita importante. En el local social debían decidir si el futuro del club sigue ligado a la tercera división o si, por contra, el rumbo a tomar es el del limbo en el que sigue un campo de fútbol mil veces prometido y mil veces no construído. Y mientras unos se encontraban en tal tesitura (de nada vale el apoyo moral que nadie les pueda dar), otros, los del Céltiga, se preparaban para iniciar una nueva andadura en una nueva sede social. La casa por la ventana Y es que la nueva directiva del club isleño está dispuesta a echar la casa por la ventana. El organismo, capitaneado por Petote, decidió que un club, para ser un club de verdad, necesita una sede social en la que poder guardar sus trofeos y arreglar sus cosillas. Aunque yo, después de ver todo lo que se ha montado con Ronaldo y los super fichajes de la liga de las estrellas, empiezo a creer que las sedes sociales no valen de mucho. Ya ven, Florentino lo arregla todo a golpe de teléfono móvil. Y Lendoiro, que ese sí que sabe, soluciona sus cosillas en los mejores restaurantes, entre fogones y buenos platos. Imagínense como resolvería en A Illa, con los buenos mejillones que allí se comen. Y con el pulpo, que pronto tendrá su fiesta. Los que se despiden El verano se acaba. Se marcha por una puerta por la que yo, personalmente, no lo he visto entrar. Así, sin que me haya dado tiempo a asimilarlo, el período estival se escapa entre mis dedos. Me di cuenta ayer, porque en Vilagarcía despidieron el programa de vacaciones deportivas organizada por el Ayuntamiento. En el acto estuvieron muchos de los que participaron en los torneos de voley y de fútbol playa. Esos seguro que tienen un colorcillo saludable, no como yo, que a penas he cogido un toquecillo de color en la piel. Ayer, como les decía, se clausuraron las vacaciones deportivas. Y hasta la playa se trasladaron también algunos munícipes vilagarcianos. Me pregunto si se habrán bajado a la arena.