«Grovelán» es el nombre tras el que se escondió, hace años, un intento por convertir el istmo de A Lanzada en un bosque de cemento y apartamentos. La sociedad estaba compuesta por el Concello, la Diputación y la empresa Europa Sur. Una serie de disputas internas pusieron fin al sueño de cemento para el istmo. En 1982, siendo alcalde José María Mourelos, la corporación decidió iniciar un expediente de disolución de esa empresa mixta. El Concello había solicitado ya varios informes legales y jurídicos sobre las repercusiones que para él podría tener la desaparición de «Grovelán». Y al descartar que esa iniciativa tuviese un coste para el municipio de 1.800 millones de pesetas, se decidió dar luz verde a un proceso que, sin embargo, quedó abortado. El pasado año, el Concello de O Grove reactivó su intención de disolver la empresa especulativa. Sin embargo, para que esa entidad desaparezca la Diputación Provincial debe emitir un informe al respecto.