Concursos de raza, cabalos galegos, paseos en carroza, baloncesto equino... Equus Galicia ya está aquí. Hay mucho que ver. Pasen y compruébenlo.
25 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Personal al trote Nada que ver con el Séptimo de Caballería. Palabra. Ayer, a la hora convenida, y sin aguardar al último momento, Equus Galicia abrió sus puertas en el recinto de Fexdega. Si lo suyo es el mundo del caballo, no lo dude. Anímese y siga el ejemplo de nuestros próceres, que hay espectáculo del bueno hasta el domingo. Si tienen alguna duda, pregunten al alcalde, Javier Gago, o a los concejales Roberto Araújo, Ramona Castaño, Ángela González, Paco de la Barrera, Emilio Barreiro, Manolo Portas o Juan Carlos Maneiro. Caramba, se me seca la boca. Y aún quedan por citar el presidente de la Cámara de Comercio, Carlos Oubiña, y Amado Cascallar, la presidenta de Zona Aberta, Ramona López, el presidente de los autónomos, Eduardo Sabarís, y Javier Villaronga y Javier Puertas, de Caixanova. Toma ya. ¿Personal a paseo? Qué quieren que les diga. Que sólo me llevé una desilusión. Pero no por la calidad de la feria, muy superior a la del año pasado -aquí se nota la manita de Pedro Corbacho y sus muchachos- sino por la ausencia de una comitiva oficial a caballo apor las calles de Vilagarcía. Nuestros representantes se cortaron. Aún así hubo recorrido callejero de altura. Como es debido. Complementos ¿Qué ofrece Equus Galicia? Caballos de pura raza, incluido el cabalo galego, ponis, paseos en carroza, concursos y competiciones de todo tipo. Ahí va, por ejemplo, el menú de hoy. Para abrir boca, continuación del certamen equino desde las diez de la mañana. Mesa redonda, baloncesto a caballo a las cinco, doma vaquera a las ocho y espectáculo a las once de la noche. ¿Algo más? Pues sí, oiga, complementos de nivelazo: apetitosas ofertas de embutido de Guijuelo, conservas artesanales de setras y grelos que llegan desde Villalba, soluciones herborísticas a cualquier mal, y hasta navajas de Albacete. Venga.