El Bloque entiende que es el momento de emprender un movimiento reivindicativo en pro de esta iniciativa. Por ello ha retado al alcalde de Cambados a que lidere esta campaña que «ten un forte apoio social». Entiende que «ten tódalas cartas na súa man para que este reto saia ben». Apela a la voluntad política, porque cree que con ella se podría conseguir la sede. En este sentido, sugiere que se forme una plataforma de apoyo a esta reivindicación en la que exista un amplio movimiento vecinal, social, económico y político. Insisten los nacionalistas en que el broche de oro para este cincuenta aniversario del Albariño sería conseguir la sede del consello regulador. Alegan que la fiesta ha supuesto, a lo largo de su historia, un gran esfuerzo económico para el pueblo de Cambados, una villa que «merece un recoñecemento público e unha compensación». A este respecto, recuerdan que en los últimos años se han invertido en el evento más de doscientos millones de pesetas. Apelan también a razones históricas para defender esta propuesta. Así, indican que el primer consello regulador, en el año 1985, se constituyó en Fefiñáns. Posteriormente, siendo alcalde Xoán Antonio Pillado, la corporación acordó pedir al Concello que fijase su sede en Cambados.