La flota de la vieira se mantendrá atracada a puerto hasta el mes julio, como mínimo. Los índices de toxina vuelven a superar los mínimos autorizados y ello obligó a la Xunta de Galicia a decretar el cierre de las zonas de extracción II y IV de la ría de Arousa en la que estaban trabajando desde principios de año los mariscadores cambadeses. El hecho de que la vieira esté desovando en estas fechas incrementa el riesgo de incidencia de las toxinas en el marisco, dado que disminuye el volumen de carne, según explicó el patrón mayor. El miércoles de la semana próxima se volverán a hacer muestreos en la ría y si los resultados resultan positivos se podría reanudar la actividad a principios del mes julio, según las previsiones deBenito González. Buena parte de los mariscadores de la vieira aprovecharán este paro forzoso para pintar y remozar sus embarcaciones con el fin de retomar la campaña en óptimas condiciones.