El propietario del nicho y el obrero que lo ayudó prestaron declaración ayer en el juzgado de Cambados A las nueve y media de la mañana de ayer, el cementerio municipal de O Grove volvió a abrir sus puertas. Presentaba una imagen normal: los cadáveres que habían sido desenterrados días atrás habían vuelto a ser soterrados por orden del juzgado. Los responsables de los tétricos acontecimientos, el propietario del nicho y un obrero que lo ayudó, fueron detenidos el viernes por la Guardia Civil. Ayer prestaron declaración en el juzgado de Cambados, hasta donde se trasladaron también sus familiares.
25 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A las nueve y media de la mañana de ayer se reabrió el cementerio municipal de O Grove. El recinto había permanecido cerrado desde el pasado jueves por la noche, cuando el sargento de la Guardia Civil alertó al juzgado número tres de Cambados de la existencia de una tumba abierta y de dos cadáveres desenterrados. Los hechos habían sido denunciados por el hijo de uno de los fallecidos. Como supuestos responsables de estos hechos fueron detenidos dos hombres: el propietario del nicho violentado, Manuel V.C., y un obrero jubilado que le ayudó en la apertura de la tumba. Los arrestos tuvieron lugar el viernes, y ayer sábado ambos hombres fueron puestos en libertad con cartos tras haber prestado declaración en el juzgado número tres de Cambados. La investigación sigue abierta, según se informó ayer desde el Concello. Mientras tanto, en la tarde del sábado el juzgado dio orden de volver a enterrar a los cadáveres en la misma sepultura, para proceder luego al sellado de ésta. Una vez finalizadas esas tareas, el Concello remitió un informe a la titular del número tres de Cambados y logró permiso para volver a abrir el cementerio al público.