El partido intentará movilizar al millar afiliados del municipio para cerrar filas en torno a la nueva ejecutiva Las cabezas visibles de la gestora del PP de Vilagarcía -a excepción de Beatriz González Loroño, ausente de la comparecencia- escenificaron ayer, a un mes escaso del primer congreso que la formación celebra en años, la buena conexión existente con la cúpula provincial del partido. Su presidente, Rafael Louzán, agradeció el trabajo del equipo de Miguel Ángel González y mostró su satisfacción por el «cumprimento dos compromisos adquiridos». El objetivo a rendir es un cierre de filas mayoritario.
18 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA La primera intención de la gestora es conseguir que el congreso del 16 de junio se convierta en el baño de masas que necesita el PP de Vilagarcía. Hasta dos misivas serán enviadas en breve al millar de militantes conservadores del municipio para buscar su implicación en el cónclave. El responsable de la agrupación, Miguel Ángel González, considera que, a diferencia de anteriores ocasiones, «ahora se da la calma necesaria para ponerse a hablar sin tensiones». Y de ello se desprende el segundo gran reto que afronta la cúpula del partido: la elección de un comité ejecutivo local con el respaldo de una amplia mayoría de los afiliados, para fulminar las dudas sobre las preferencias de la militancia. Tanto González como Louzán garantizan a los conservadores vilagarcianos una completa facilidad para participar y hacer oír su voz en la asamblea. Sin embargo, el clima no parece propicio para la presentación de candidaturas alternativas a la lista que ya está en marcha, y que encuentra en el propio González a su líder más probable. Aun así, el aún presidente de la gestora sigue evitando las confirmaciones: «Estoy disponible, pero todavía podemos encontrar otro candidato de mayor consenso». En el punto cero, en el borrón y cuenta nueva que persiguen los conservadores, podría haber un guiño hacia el entorno de Ivil. Ninguno de los compañeros de aventura de Rivera tiene nada que hacer. Pero la cosa cambia en el caso de votantes y simpatizantes.