Invasión en las dunas

La Voz

AROUSA

El Colectivo Ecoloxista do Salnés detecta el incremento de plantas foráneas en el istmo de A Lanzada Las dunas de A Lanzada son «dunas grises»: ecosistemas muy vulnerables y, por lo tanto, muy protegidos. Sin embargo, la acción humana en un entorno como el del istmo de O Bao parece inevitable. Y eso tiene consecuencias predecibles -la proliferación de vertidos incontrolados- y otras que resultan más difíciles de relacionar con el hombre. Es el caso, por ejemplo, del aumento de ejemplares de plantas ajenas a ese hábitat concreto. Según un estudio realizado por el Colectivo Ecoloxista do Salnés, especies como la «uña de león» van ganando terreno paulatinamente.

15 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

R.E. O GROVE Un paseante camina por A Lanzada, arranca un pie de «uña de león» y vuelve a tirarlo un poco más adelante. Ese mínimo gesto permite a esa vistosa planta alcanzar un nuevo espacio y colonizarlo. La uña de león es una de las plantas «impropias» de un ecosistema dunar y, sin embargo, abunda en el istmo de A Lanzada. En concreto, explican los integrantes del Colectivo Ecoloxista do Salnés, en las zonas limítrofes con la pasarela de madera, con los viejos caminos y con las nuevas pistas. Es decir, en las zonas en las que la presencia humana es más habitual. «Con respecto a esta planta, o máis chamativo é que só a hai ó longo da pasarela e nun único punto no interior do istmo. Un punto que coincide xusto co fin dun camiño vello», indicaban desde el Colectivo Ecoloxista. La uña de león no es la única planta exótica en un paraje como las dunas de A Lanzada. La caña, las «herbas pampas», los chopos blancos y negros, los plátanos o los pinos son otras especies «invasoras». «De feito, na zona da pista de aterraxe hai toda unha plantación de pinos novos que pensamos que deberían ser arrancados agora antes de que sigan a medrar», sentenciaba ayer uno de los integrantes de la organización ecologista. El pasado sábado, un grupo de miembros de este colectivo participaron en la elaboración de un estudio sobre la presencia de flora foránea en las dunas. Un estudio que se completará en las próximas semanas y que se traducirá en la elaboración de unos mapas en los que figurará la ubicación de esas plantas «extrañas». Esos documentos serán remitidos, posteriormente, a la Consellería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia. El diágnostico que han realizado indica que, en cuanto a invasión, la situación no reviste especial gravedad. Al menos, por el momento.