José Núñez Cores, gerente de Transportes José Núñez Barros SA y miembro de la Cámara de Vilagarcía José Núñez Cores tiene a sus espaldas tantos años de experiencia como empresario y como miembro de la Cámara de Comercio de Vilagarcía que no ha podido evitar que en los últimos días se barajase su nombre como candidato ideal para presidir el organismo. Por razones personales y profesionales no está dispuesto a asumir el cargo, pero su opinión sobre el futuro de la entidad puede dar una idea sobre cómo se presenta la nueva etapa. Insiste en que no importa tanto la figura del presidente como el buen «feeling» entre los dieciséis miembros del pleno. Una duda planea sobre el horizonte: la futura Ley de Cámaras que prepara la Xunta. José Núñez quiere restarle importancia a la posible fusión de entidades porque lo que de verdad debe interesar a los empresarios son los servicios. En todo caso, deja claro que «la última palabra sobre la fusión la tiene la Xunta».
02 mar 2002 . Actualizado a las 06:00 h.SUSANA LUAÑA VILAGARCÍA Su padre ya fue miembro de la Cámara de Comercio de Vilagarcía, y él fue uno de los empresarios a los que recurrió la Xunta para que se hiciesen cargo de la entidad tras la intervención. José Núñez Cores recuerda esa época como una etapa muy difícil. -La gente tiene toda la razón del mundo al tener esa visión tan negativa de la Cámara. Aquello era una casa de locos, un desmadre. Los años que estuve con Barreiro y después con Coello fueron muy difíciles, tuvimos que tomar decisiones muy meditadas porque había cosas rarísimas. -¿Como qué? -Pues el lío de la tercera planta y la cuestión económica... un desastre. No había contabilidad, no había justificantes de las deudas, y luego aquello de las sociedades superpuestas. Es cierto que llegó un momento en que pensamos que había que cerrar la puerta. -Pero los empresarios no se quejan sólo de esa época, se quejan de las cámaras en general. -Eso es otra cosa. Es verdad que las cámaras que mejor funcionan son las que tienen más recursos, como la de Valencia, que es todo un ejemplo. Pero también es cierto que todos somos muy amigos de criticar y poco de colaborar. La gente dice que la Cámara no sirve para nada, pero ¿recurren a la Cámara cuando tienen problemas? Hoy en día la gestión se hace procurando planificar las cosas antes de que lleguen los problemas, pero para eso hay que conocer las necesidades de las empresas. -Dice que las cámaras que mejor funcionan son las grandes. ¿Está entonces de acuerdo con las fusiones? -La última palabra sobre la fusión de las Cámaras de Comercio la tiene la Xunta. Para tener buenos servicios la dimensión es importante, por el aprovechamiento de las infraestructuras. En el caso de la de Vilagarcía habrá que estudiarlo. Quizás sea interesante que amplíe la zona de influencia o incluso que se fusione y quede como una delegación. Si hablo como empresario lo que demando de la Cámara es una serie de servicios, y si me los da me da igual que se llame de una manera o de otra. -Usted definitivamente no se presenta a la presidencia. -Definitivamente no. -¿Y cuál cree que es el candidato ideal? -Eso tenemos que decidirlo entre todos. No se trata de quien sea el presidente, sino de que formemos un equipo que funcione. Hasta ahora fue así, hubo debates internos, pero la diversidad de opiniones también es buena. Nunca hubo que adoptar decisiones traumáticas. En todo caso tiene que ser una persona que tenga tiempo y que le guste, y también con una preparación. Lo que está claro es que yo no puedo ser delantero centro del Real Madrid. Cada cual vale para lo que vale. Pero aquí nos conocemos todos, y cualquiera sería mejor que yo. Pero repito, será un acuerdo entre todos. Aquí no se trata de estar en el grupo de gobierno o en la oposición.