Los comerciantes de la plaza de abastos de Vilagarcía acogen con fluidez la llegada de la moneda europea Con mucha paciencia y calma se han tomado los comerciantes de la plaza de abastos de Vilagarcía la llegada de la nueva moneda. Las calculadoras se han convertido en las mejores aliadas de los puestos de venta y, aunque la peseta sigue siendo la reina en las compras, el euro empieza a verse en las ventas de este establecimiento. «Hai moita xente que non quere euros porque di que vai esperar a finais de febreiro», asegura una de las pescantinas. Pesas y registradoras estaban preparadas para la nueva moneda «e eso danos a vida porque xa vai todo explicado para o cliente», confiesa otra.
04 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.M. A. VILAGARCÍA «Lo llevamos con mucha calma, porque la gente todavía no está mentalizada y le cuesta un poco», asegura una de las pescantinas de la plaza de abastos de Vilagarcía. Al igual que en el resto de comercios de la capital arousana, la moneda única ha hecho su aparación, pero éstas es más bien escasa por el momento. «A xente paga máis ben en pesetas, pero tamén hai algúns euros», señala otra. El mayor problema lo tuvieron el pasado miércoles, cuando la llegada de la moneda europea coincidió con la celebración de mercado. «Montouse un pequeno follón porque había moita xente e non dábamnos abasto», reconocen. La mayoría de ellos estaban preparados con pesas adaptadas y eurocalculadoras. Los comerciantes aseguran que la gente mayor es la que más problemas está teniendo, porque todavía no entiende muy bien el cambio. Por ello, tienen siempre que explicar el precio en ambas monedas. En cuanto al cambio, suelen devolver en la moneda en la que se paga, «porque dar a volta en eruos cando se paga en pesetas é moi complicado», explican. Aseguran también que mucha gente les pide pesetas, «porque din que non queren euros». Sin embargo, la llegada de la nueva moneda no ha acabado, de momento, con los regateos. «A xente faino igual, pero de momento en pesetas», afirman al tiempo que desmienten que la nueva moneda implicase la subida de los precios. «O único que facemos é pasar a euros o prezo que tiña en pesetas e todo queda moi claro para o cliente», señalan.