Un plato de mal gusto en el partido

La Voz

AROUSA

14 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

La presentación de la querella contra Manuel Portas dio lugar a una notable polémica en el seno del PP de Vilagarcía. El desencadenante del revuelo amenazaba con desequilibrar la agrupación: la presencia de otro miembro de la gestora popular en la parte demandante. Ramón Montenegro era uno de los abogados que representaban a la cooperativa de autoescuelas. Inmediatamente, el presidente de los conservadores vilagarcianos, Miguel Ángel González, salió en defensa del concejal. «Portas es una de las personas que más ha trabajado por el partido, y la demanda se refiere a un tema profesional, por lo que no debería modificar en nada su labor política», apuntaba el líder conservador en julio de este año. Al mismo tiempo, González Estévez anunciaba su intención de reunirse con ambos militantes para evitar confrontaciones. Finalmente, la sangre no llegó al río. La tensión fue diluyéndose a medida que el PP enfrentaba cuestiones de mayor trascendencia, como la elección del candidato a las autonómicas.