La noche electoral pasó en la comarca con más penas que glorias
22 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.C.F. VILAGARCÍA Mientras cada partido recuenta escrupulosamente el número de votos que no ha obtenido. lo cierto es que Arousa ha salido reforzada tras las elecciones. En el Parlamento de Galicia se encontrará cuatro diputados elegidos por la comarca, Marisol Bueno y Beatriz Loroño por el PP, Francisco Trigo, y Modesto Pose, por el PSOE. Esta ventaja comarcal no ocultó en la noche electoral los ánimos de las formaciones políticas en cada sede. Lo único en común después de las 23 horas debió ser la empanada porque el resto era como el final de la feria y el saldo no acabó de convencera nadie en Vilagarcía. Euforia dubitativa. El PP se llevó a sus militantes y simpatizantes al Hotel Castelao, pero en la concentración la euforia de la peña popular chocaba contra algunas dudas. Hacia el final llegó el masaje para convencer a todo el mundo que estaba allí de que habían ganado. Miguel Ángel González saco su experiencia en victorias deportivas y empezó su discurso con una frase parecida a si tenemos en cuenta que... Es lo malo de las victorias que empiezan con un condicional. Que son dubitativas. Sin luz. Por azar o por mucho trabajo, faltaba luz en alguna de las dependencias de la sede del Bloque en Vilagarcía, justo en la que se controlaban los datos que llegaban de las mesas. Sería por eso que los militantes nacionalistas remiraban las cifras de la comarca, como para cerciorarse de que no había motivo alguno para la euforia. Y no había ledicia, que las conversaciones eran como algunas poesías de Rosalía de Castro, resignadas. Respirando alivio. En la casa del pueblo del PSOE, en cambio, la cosa era diferente. Tampoco había mucha alegría. El ánimo tiraba más bien al equipo que, teniendo anunciada la derrota, consigue empatar en el último minuto y el árbitro no deja tiempo para más. No se saltaba de alegría en la noche electoral del PSOE arousano, pero claro, es que tienen la sede en un entresuelo y, como quien dice, acaban de llegar desde el sótano. Lo primero que se hace en estos casos, es respirar.