ROSA ESTÉVEZ TESTIGO DIRECTO BNG e IG volvieron a pedir la dimisión de Fontán
29 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Noemí Outeda no evitó bostezar al abandonar el salón de plenos de O Grove. Pasaban de las once de la noche cuando el alcalde dio por cerrada una sesión de tres horas que su concejal de Obras, Francisco Fontán, quería prolongar un poco más para poder hacer una «aclarasión». «Xa está todo aclarado, Paco», tuvo que repetir Pérez hasta tres veces para zanjar al mismo tiempo el pleno y la polémica sobre el asfaltado de un acceso particular en Os Campos. El tema lo había sacado Luis Rei al principio de la sesión, y lo volvió a plantear en ruegos y preguntas. Según el público, Rei hizo que «se lle movera o bigote a Pérez» con uno de sus lapsus verbales cargados de premeditación. «Diante da actitude caciquil de Fontán, pedímoslle ó señor alcalde a súa dimisión. A do señor alcalde, aínda non. De momento, a de Fontán». Siguió en la batalla Katelo. El concejal independiente atacó con una batería de preguntas que pronunció con un énfasis casi teatral. «¿Estaba prevista esa obra?. ¿Quen deu a orde?. ¿Parécelle esto normal?. ¿Que medidas se van a adoptar?. ¿Quen vai pagar ese asfaltado?...». Pérez dio a todas estas cuestiones una «resposta global». El asfaltado de un acceso privado fue «un lamentable erro, xa que o que estaba previsto era o asfaltado da vía pública. Trataremos de que non se volva repetir». Con su respuesta global Pérez no colmó las espectativas de la oposición. Ni las de su edil de Vías y Obras, que pidió la palabra para hacer una «aclarasión». Pero pese a su insistencia, no pudo puntualizar nada de nada. Y el pleno terminó. Tres horas de debates más cortos de lo habitual pero más farragosos que nunca, plagados de alusiones al pasado recurrente de O Grove. Tanto fue así, que en una ocasión Paula Janza estuvo a punto de apoyar una moción del Bloque que su grupo rechazó. El alcalde tuvo casi que bajar la mano a la azorada edil. «Sabemos que en espíritu nos apoia», le dijo Luis Rei cuando volvió la calma. Se hablaba, en esta ocasión, de abrir un concurso de ideas para la estación de autobuses. «Para evitar que sigan afeando a nosa fachada marítima», explicaba el Bloque. Manzanas envenenadas Pérez dijo no a la moción para evitar morder, como la Cenicienta, «unha mazá envenenada». Y es que el primer edil sospecha que la moción nacionalista sólo tenía un objetivo. «Retrasar unha obra tan importante coma esta para o desenvolvemento do Concello». Respuesta de Rei, que no sabía si su estado era de confusión o de alucinación. Se encrespó el debate, se aderezó con reproches mutuos, y llegó la hora de votar cuando algunos ya habían perdido el hilo de la cuestión. Y Paula Janza levantó la mano en el momento menos adecuado, y la volvió a bajar turbada y bajo la mirada atónita de su jefe de filas. «Polo menos, servíu para que se risen un pouco, que había moita tensión», sentenciaba al final del pleno.