Los vecinos de Os Campos centran su lucha contra Gropesca en la vía penal

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

La Asociación San Roque paraliza el contencioso presentado contra el Concello por la licencia dada a la nave Los vecinos del lugar de Os Campos no continuarán adelante con el contencioso administrativo presentado contra el Concello meco a raíz del caso Gropesca. Esta decisión, dicen los responsables de ese colectivo, no la adoptan porque consideran que tenga pocos visos de salir adelante. Todo lo contrario. Se van a concentrar en la vía penal «al quedar al descubierto presuntas irregularidades, falseamientos, procedimientos fuera de toda lógica, y un largo etcétera». La decisión de paralizar el procedimiento administrativo se ha adoptado pocos días antes de que se iniciase el juicio por esta vía.

21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

R. E. O GROVE Los responsables de la Asociación de vecinos San Roque han decidido paralizar el contencioso administrativo iniciado contra el Concello a raíz de las licencias concedidas a Gropesca. Pero en ningún caso esa decisión se debe entender como una renuncia a la lucha legal que han emprendido contra esta fábrica. Lejos de eso, los vecinos han decidido -siguiendo el consejo de sus abogados-, «centrarnos totalmente en la vía penal». Y es que los datos recabados a lo largo de varios años de investigación, dicen, apuntan la conveniencia de dar prioridad a la querella criminal que también han iniciado. El denominador común El cambio de táctica realizado por los letrados responde, entre otras cuestiones, a los nuevos informes elaborados por un arquitecto técnico y por un ingeniero industrial. Ambos estudios, dicen los vecinos, «según los letrados no hacen sino apuntar hacia el que consideran denominador común de las dos corporaciones durante las que se han desarrollado los hechos: los técnicos municipales». La lista de quejas de los vecinos de Os Campos no finaliza ahí. Este colectivo asegura que, para realizar los informes que les habían sido solicitados, abogados, arquitecto e ingeniero industrial tuvieron que sortear una serie de obstáculos. Los primeros se quejan de que «el Concello de O Grove tampoco facilitó la labor de documentación, ya que una cosa fue la que facilitó según le fue requerida y otra la descubierta por los letrados». Mayores trabas parece haber encontrado el ingeniero. Según relatan los vecinos, acudió a Gropesca y le fue denegado el acceso, pudiendo entrar en las instalaciones sólo cuando llegó amparado por una orden judicial. El movimiento de material entre una visita y otra, dicen los afectados, «parece indicar que las trabas bien pudieron ser para ganar tiempo y vaciar la nave de maquinaria».