Aunque en un principio se barajaba la posibilidad de que también Carmen Gil denunciase los hechos en el juzgado, finalmente se decidió que se sumaría a la demanda presentada por la CIG en los mismos términos. Su declaración permitirá dirimir si, como denunciaba el sindicato, el jefe de la base tuvo que ver en el asunto o si, como indicaron compañeros de trabajo de Gerardo Ordás Patiño, cuando éste llegó al lugar de los hechos, la mujer ya estaba encadenada, lo que le eximiría de los cargos de los que se le acusa. Independientemente de la actuación judicial, la CIG también se ha dirigido a la Consellería de Pesca para que se investiguen los hechos y se dirima la responsabilidad del jefe de la base. Pero el sindicato va más allá. Asegura que Gerardo Ordás carece de la titulación y méritos suficientes para ostentar este cargo para el que, según la CIG, fue nombrado a dedo.