Un promotor proyecta demoler la Casa do Cristo para edificar nuevas viviendas

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

El Concello advierte que la fachada de uno de los inmuebles más antiguos de O Castro debe ser conservada La ingente actividad constructiva que recorre Vilagarcía amenaza con fagocitar ahora a uno de los inmuebles más antiguos del barrio histórico de O Castro. Se trata de la conocida popularmente como Casa do Cristo, que ha sido adquirida por el promotor Isidoro Márquez. Su intención es demoler la actual estructura para levantar en su lugar un nuevo bloque de viviendas. El proyecto choca, sin embargo, con la protección que otorga el plan urbanístico. La fachada original, advierte el Concello, debe ser conservada.

19 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA Del antiguo barrio de O Castro poco queda en pie. La última actuación desarrollada en la misma plaza, con el derribo de un bloque de casas de piedra y la futura construcción de nuevas viviendas, dará otro vuelco a su configuración. Pero las intenciones del promotor Isidoro Márquez van más allá. En su punto de mira se encuentra, ahora, la conocida como Casa do Cristo. El empresario ha adquirido ya el inmueble, y el proyecto que maneja es claro y contundente: la demolición de la estructura dará paso a más viviendas de nueva factura. Advertidos de este hecho, ayer, los regentes del bar O Cruceiro, ubicado en el bajo del edificio, cerraron sus puertas tras diez años al frente del negocio. Sin embargo, la operación choca contra un obstáculo: el Plan Xeral de Ordenación Municipal. El diseño urbanístico de la ciudad otorga a la Casa do Cristo un grado de protección elemental. Lo cual se traduce en que, en ningún caso, la vivienda puede ser derribada sin más. Entre otras cuestiones, la configuración de la fachada original debe ser conservada. De cualquier forma, y por el momento, el Concello de Vilagarcía no tiene constancia oficial del proyecto de Márquez. Una vez estudiado tal documento, los servicios técnicos municipales habrán de comunicar al promotor qué es lo que puede y no puede hacer. Mientras esto no sea así, poner a funcionar las máquinas implicaría una evidente vulneración de la normativa vigente.