La sociedad vilagarciana cumple cincuenta años inmersa en el proceso de fusión con el Liceo-Casino Hace hoy cincuenta años, un grupo de aficionados a los deportes náuticos firmaron en los salones del entonces llamado Recreo Liceo el acta de constitución del Club de Mar. La sociedad cumple hoy cincuenta años de vida inmersa en el proceso de fusión con el Liceo-Casino. En agosto, los socios celebrarán las bodas de oro de la entidad.
06 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.S. L. L. VILAGARCÍA Un repaso a la historia del Club de Mar de Vilagarcía confirma que el auge y el ocaso de las actividades náuticas en la ciudad se sucedieron a lo largo de los cincuenta años que cumple hoy la entidad. El Club de Mar se constituyó el 7 de junio de 1951 en los salones del entonces llamado Recreo Liceo. Los socios fundadores fueron Carlos Comendador Peña, Guillermo Poyán Vega, Jesús Diéguez Patiño, Julio García Soto, Rogelio Otero Posse, Ramiro Caamaño García y Luis Cordal Carús, éste último como presidente. Por aquel entonces ya existía en Vilagarcía el Real Club de Regatas Galicia, pero un grupo de aficionados a los deportes náuticos en general y a la vela en particular decidió fundar el Club de Mar para fomentar estos deportes entre los vilagarcianos, especialmente entre los más jóvenes. Desde entonces hasta hoy fueron 17 los presidentes que se hicieron cargo del club que en la actualidad encabeza Javier Martínez Fente. La vela vivió momentos de mayor y menor auge, y otras embarcaciones como la dorna, con la clase Nai, el remo o las flotas de snipes fueron protagonistas de numerosas competiciones deportivas en las que que se consiguieron importantes premios. El primero de ellos se alcanzó en el año 1959, fecha en la que se ganó el premio Virgen del Carmen, máximo galardón náutico existente en ese momento y que supuso un premio de 50.000 pesetas de la de entonces. El local social de la entidad se inauguró en 1967. Hasta entonces, el club carecía de una sede propia y tenía alquilado un piso en la calle Rey Daviña. Con las aportaciones de algunos socios y una subvención de la Delegación Nacional de Deportes se levantó el actual edificio en el muelle de Pasajeros, tras conseguir la oportuna concesión administrativa.