La oposición achaca la pérdida del punto limpio a la gestión del gobierno local

La Voz

AROUSA

VÍTOR MEJUTO

Los grupos acusan al equipo de Pérez de «ter deixado morrer» un proyecto de 20 millones de pesetas La oposición de O Grove ha lanzado duras críticas contra el gobierno de Miguel Pérez tras conocer la pérdida de la subvención de veinte millones de pesetas para la construcción de un punto limpio. La «incapacidad negociadora» del PP, su «prepotencia» y su «nula xestión» son las causas que han derivado en que estas instalaciones medioambientales -destinadas al almacenamiento de residuos como electrodomésticos, muebles o aceites- se le hayan ido al municipio de entre las manos. La Xunta tampoco se ha librado de los reproches. El gobierno autonómico «escúdase na incapacidade dos seus correlixionarios».

23 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

ROSA ESTÉVEZ O GROVE La elección de la parcela para construir el punto limpio de O Grove fue uno de los primeros debates a los que Miguel Pérez tuvo que hacer frente como alcalde. Para aprobar la ubicación de estas instalaciones en Cova da Loba, el gobierno local contó entonces con el apoyo de IdeG. Un grupo que ahora se siente estafado. «Nos apoiamos esa proposta porque pensábamos que desa forma se iba a axilizar o proceso. E o resultado aquí o temos», decía ayer Francisco Pérez, Katelo. Y el resultado es que O Grove seguirá sin contar con un punto limpio, unas instalaciones que el PSOE considera que se deberían situar en la zona de A Granxa. «O mellor sitio pensamos que era este, pero aprobouse o de Cova da Loba, e a incapacidade de xestión deste goberno fixo que se perdese esa obra», manifestaba ayer José Manuel Díaz Prol. Los concejales del BNG consideran que la del punto limpio es una historia plagada de despropósitos. «Comezou coa aprobación dunha parcela cunha premura que non era necesaria, logo elixiuse a ubicación de forma non meditada, e por último deixouse o asunto en mans de Fontán, que primeiro ocupou terrenos da comunidade de montes e, logo e en compaña de Xan Torres, adicouse a invadir terrenos privados», explicó ayer el portavoz de este grupo, Luis Rei. Todos los partidos de la oposición coinciden al tachar la actuación del grupo de gobierno en este asunto como una «mostra máis da súa inutilidade» y de «a súa falta de carácter e talante negociador». El desenlace de la historia del punto limpio provocó, aseguran unos, «pasmo». Y, según otros, «ganas de rir se non fose porque é para chorar». Pero las críticas han caído también sobre el gobierno autonómico. La Xunta de Galicia, y en concreto la Consellería de Medio Ambiente, fue acusada por el BNG de «actuar con total irresponsabilidade, escudándose na inutilidade dos seus correlixionarios á hora de abordar esta situación».