Los integrantes de la asociación tuvieron que quedarse en los pasillos porque habían cerrado hasta los baños
27 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Alrededor de las ocho de la tarde de ayer, los integrantes de la Asociación Axóuxere de Vilanova se encerraron de nuevo en la casa de cultura de San Miguel para poder ensayar hoy en esas instalaciones. Los miembros de esta agrupación están dispuestos a continuar con estas protestas hasta que el equipo de gobierno de Vilanova les ceda un local donde llevar a cabo sus actividades. Al llegar a las instalaciones, comprobaron que tenían todas las puertas cerradas. «Nos cerraron hasta los baños, estaban dando clases dentro, pero cerradas con llave», señaló la profesora, Pilar Nogueira. Asegura que «cada día consiguen sorprendernos más» y denunció que ni siquiera se les permitiera el acceso a los servicios. Aún así, permanecieron allí durante toda la noche para ensayar hoy sábado. Esta es la última medida que han tomado después de intentar en vano hablar con el concejal de Cultura, José Juan Durán y con la delegada de la Consellería, y tras realizar varias manifestaciones en el municipio. La última de sus protestas tuvo lugar en el pleno que se celebró el pasado martes. Durante esta sesión, la oposición preguntó al edil de Cultura por las negociaciones que había mantenido con las niñas de esta agrupación. Durán se limitó a responder con monosílabos, lo que provocó la indignación de los integrantes de esta asociación. «É unha vergonza» criticaron al terminar la sesión.