Así pues, el gobierno local considera poco menos que absurdo que algún afectado le intente responsabilizar de un problema que compete directamente al constructor del edificio. Con todo, en breve se pondrá en marcha una serie de medidas que contribuirán a paliar las inundaciones. La primera de ellas afecta al conjunto del casco urbano. Se trata de la completa reforma de la red de saneamiento del centro. La actuación, consistente en la separación de la conducción de pluviales y fecales, se hará realidad gracias a una inversión de cuatrocientos millones, incluida en el plan Pomal. La segunda se centra en Rivero de Aguilar. La remodelación de la calle, a través de un presupuesto de 19 millones de pesetas, afectará también al sistema de tuberías, que será repuesto en parte. Esta iniciativa mejorará la conducción de las aguas. «Pero, sin solucionar lo del río, continuarán los problemas», advierte el Concello.