La novena «Carrera Internacional por la Paz» atravesó ayer Vilagarcía en su peregrinar por el viejo continente En su quinta etapa, la «IX Carrera Internacional por la Paz» llegó ayer a Vilagarcía procedente de Redondela. Una iniciativa que partió el día 1 de Lisboa con destino a Budapest para reclamar de forma deportiva el fin de la violencia en el planeta. Seis jóvenes atletas del Liceo-Casino participaron en la etapa arousana, que finalizó en la casa consistorial de Ravella. Allí, el presidente de la Fundación Deportiva, Eliseo Barreiro, homenajeó en nombre del Concello a las dos decenas de corredores europeos que de forma voluntaria cruzarán el continente en los próximos meses. Hoy partirán hacia Santiago vía Catoira.
05 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA El relevo más grande de la Historia llegó ayer a Vilagarcía. La Carrera Internacional por la paz puso punto final a su quinta etapa en la capital arousana a las cuatro de la tarde, procedente de Redondela. Poco antes, los 19 voluntarios que participan en la iniciativa fueron interceptados por seis corredoras del Liceo-Casino a la entrada de la localidad. Desde allí, todos juntos recorrieron el último tramo de la etapa, de unos 50 kilómetros de longitud. La misma que recorrerán de media cada día los voluntarios de la prueba hasta su finalización en Budapest, el 24 de octubre. Tras descansar un poco, los participantes asistieron a una recepción en la casa consistorial de la Praza de Ravella, presidida por el presidente de la Fundación Deportiva Municipal, Eliseo Barreiro, y varios vocales de la misma entidad. Durante el acto, Barreiro entregó a los voluntarios una banderola del municipio, un libro de Vilagarcía y un pin de la Fundación como recuerdo de su paso por Vilagarcía. Además, el edil firmó en el libro de dedicatorias de la organización del evento. La Carrera por la paz parte esta mañana hacia Santiago, acompañada nuevamente por las jóvenes corredoras del Liceo-Casino en sus primeros kilómetros de recorrido. En su trayecto a la capital compostelana, los voluntarios se trasladarán con su antorcha hasta el colegio de Catoira. Allí, explicarán a los escolares el significado de su iniciativa, invitándolos a participar en el evento deportivo, que todavía deberá cubrir otras nueve etapas antes de abandonar España.