Los socios de ambos colectivos ven en el proceso de unión su única garantía de futuro Si algo queda claro, por encima de candidaturas y disputas, es el apoyo mayoritario de los socios al proceso iniciado en Vilagarcía. Tanto en el antiguo Liceo Marítimo como en el Casino la unión de sociedades se concibe como la única forma de garantizar no sólo su propio futuro, sino también el de otras entidades como el Club de Mar. Con apenas 35.000 habitantes, la ciudad arousana cuenta en la actualidad con cinco colectivos recreativos. La mayoría agoniza por falta de ingresos y actividad.
23 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Liceo Marítimo, Casino, Club de Mar, Club de Regatas, Club de Tenis... Cinco sociedades recreativas para una población de 35.000 habitantes, dejando a un lado colectivos como el Gato Negro de Carril. Vilagarcía parece saturada de este tipo de entidades, la mayoría de las cuales se encuentran en franco retroceso. Las dos primeras han dado el primer paso hacia un nuevo concepto de las sociedades recreativas en la capital arousana. Su unión, respaldada mayoritariamente por sus miembros, abre una puerta al futuro. De ello son muy conscientes los propios socios. Y, por supuesto, los dos candidatos. Ni Pérez Vallejo, por razones obvias, ni Casimiro Estévez ponen objeciones al proceso emprendido por el Liceo-Casino. Vallejo es, de hecho, el principal promotor de la iniciativa junto a José Portela. La operación parecía a priori muy difícil, pero finalmente ha sido respaldada por ambas asambleas. Este éxito constituye, sin duda, uno de sus mejores avales para reeditar la presidencia. Su objetivo, ahora, pasa por construir un ambicioso complejo recreativo, capaz de reactivar y dotar de nueva vida a la sociedad conjunta vilagarciana. Estévez, por su parte, comparte esta pretensión. Sin embargo, considera que el proyecto exige una completa transparencia, sobre todo por lo que respecta a la venta de las actuales instalaciones del Liceo. En este sentido, parte del principio de que cualquier decisión debe emanar de los socios.