Los comerciantes sufrieron una vez más los efectos del temporal, que inundó bajos en varios establecimientos El mal tiempo sigue dando que hablar en la comarca. Tras un final de año pasado por agua, no parece que el inicio del nuevo milenio cambie el panorama. Ayer, O Salnés sufrió a lo largo de toda la noche lluvias continuas y fuertes vientos, pero fue por la mañana- en sólo dos horas se inundó todo el centro de Vilagarcía-, cuando el tiempo volvió a provocar las iras de los vecinos. A la hora de la apertura de los comercios, transitar por las calles cercanas al puerto se hacía imposible. Y esta vez la culpa no fue de las mareas, ya que entonces había bajamar. Varios locales comerciales tuvieron que achicar agua una vez más.
22 ene 2001 . Actualizado a las 06:00 h.REDACCIÓN VILAGARCÍA Los 1.900 litros de agua por metro cuadrado caídos en la comarca entre el 8 de octubre y el 28 de diciembre se quedarán cortos si, como parece, el invierno continúa como empezó, cargado de días lluviosos. Ni los aliviaderos urbanos ni las tierras de la comarca son capaces de absorver más agua. La prueba está en lo ocurrido ayer en Vilagarcía. Tras una noche lluviosa y de fuertes vientos, el día amaneció con una tromba de agua que cayó entre las 9 y las 11 horas. Suficiente para anegar de nuevo ya no sólo las calles a las que la población está acostumbrada, sino toda la parte de la ciudad cercana al puerto. Subir a las diez de la mañana desde la Avenida de la Marina a Juan Carlos I era una tarea imposible; ni por Rey Daviña ni por la plaza de Galicia. Todas las calles se cubrieron de agua. Y los comerciantes volvieron a sufrir en sus negocios los efectos del temporal. Antes de abrir sus puertas al público se vieron obligados, una vez más, a achicar agua. Las previsiones meteorológicas parecen indicar que hoy continuarán los aguaceros. Ayudas a los damnificados Por otra parte, la Federación Galega de Municipios y Provincias espera que la Xunta de Galicia informe mañana sobre las ayudas de la administración central y la autonómica para paliar los efectos del temporal. La Mancomunidade do Salnés solicitó más de mil millones de pesetas para reparar los desperfectos por las inundaciones.