La escuela de la intriga

La Voz

AROUSA

Diferencias internas y presiones empresariales sumen al PP de Vilagarcía en su cuarta crisis consecutiva «A crise do Partido Popular en Vilagarcía está rematada». Así de rotundo se mostraba en enero de este año, coincidiendo con el nombramiento de Manuel Bouzas como nuevo presidente local de la formación conservadora, Xesús Palmou. Poco podía sospechar el secretario xeral del PPdeG que apenas once meses después las convulsiones internas volverían a poner al partido en un brete. Intrigas, reuniones hasta altas horas de la noche y conjuras entre empresarios y militantes han desatado la cuarta crisis de la agrupación desde que, en 1998, el anterior líder popular, José Luis Rivera, fuese destituido de la presidencia del Puerto. En el camino se han quedado cuatro presidentes y dos candidatos a la alcaldía.

09 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

REDACCIÓN VILAGARCÍA En enero de este año, Xesús Palmou y Mariano Rajoy acudían a Vilagarcía para el nombramiento de Manuel Bouzas como presidente de la gestora del Partido Popular. La traumática renovación de la agrupación vilagarciana, iniciada en 1996 por Pablo Crespo, parecía por fin rematada. Bouzas Moure surgía como nuevo hombre fuerte, avalado por su gestión al frente de la Autoridad Portuaria. Junto a él, un secretario activo, Amadeo Rodríguez Vila, ponía en marcha una nueva etapa. Por delante, la perspectiva de un inminente congreso local y el resurgimiento de los conservadores. Apenas once meses después, sin embargo, la crisis ha vuelto a instalarse en las filas populares. El congreso ha sido aplazado hasta la celebración de las elecciones autonómicas y la intriga retorna a los círculos conservadores. Una situación que ha llevado a la cúpula de la agrupación a demandar el apoyo inequívoco del aparato del partido para su gestión. Dos claves explican este cambio de rumbo. En primer lugar, los intereses económicos desatados en torno a la explanada TIR, que han llevado a un grupo de influyentes empresarios de Vilagarcía a conjurarse contra Bouzas Moure al ver peligrar sus inversiones. La «vieja guardia» Pero también las diferencias políticas surgidas con respecto a miembros de la vieja guardia popular, que no ven con buenos ojos la dinámica impuesta por los responsables de la gestora. La combatividad con el gobierno local del socialista Javier Gago, desplegada con mayor o menor acierto, es ahora marca de la casa, aunque no del gusto de todos. Puestos en común, ambos intereses amenazan la renovación que hace bien poco se daba por hecha. Así las cosas, el secretario xeral del PPdeG, Xesús Palmou, y el presidente provincial, Rafael Louzán, visitarán de nuevo Vilagarcía en un plazo de dos semanas. La agrupación se jugará, entonces, su futuro a una sola carta: o apoyo o enésimo cambio de caras.