EL PALOMAR
30 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.PUDO SER PEOR. Protección Civil había anunciado para ayer un fuerte temporal. Finalmente, ni el viento ni la lluvia azotaron ayer las costas arousanas con la virulencia del pasado martes. Eso sí, los que se lo pasaron en grande fueron los escolares de la comarca, que disfrutaron de una jornada de vacaciones. No pudieron ir al parque, pero tampoco tuvieron que ir al colegio por obra y gracia del delegado de Educación José Antonio Fraga Boullosa. La tele se convirtió en el mejor amigo de los chavales para pasar las largas horas de lluvias. TAMBIÉN ESTUVIERON ENTRETENIDOS los operarios de los cuerpos de Protección Civil de la comarca. Y sus colegas de las Policías Locales. Aunque no hubo grandes incidentes, sobraron los detalles que arreglar. Mantuvieron ocupados, durante toda la jornada a los agentes de ambos cuerpos. Armados con ropas de aguas y encaramados en grúas, algunos de ellos retiraron tejas y carteles que amenazaban con desplomarse sobre las calles. LA NAVIDAD POR LOS SUELOS. Parece que la climatología se ha convertido en el primer enemigo de las navidades adelantadas que vivimos. Cansado de que cada vez la campaña empiece antes, el viento sopló con fiereza hasta lograr soltar de sus amarres el alumbrado instalado por el Concello de Vilagarcía. Ninguna bombilla cayó al suelo: hubo suerte y Amado Cascallar, el responsable de Centrotiendas, podrá celebrar hoy su magosto con todas las bombillas en su sitio. Y ojo, que para el día de Nochebuena anuncian un inccríble espectáculo callejero. A ver si por lo menos el tiempo lo permite. ¿Y EL MENÚ?. En las fiestas navideñas, el marisco invade las mesas. Pero como no escampe, las almejas y los demás frutos de la ría podrían no dejarse ver. Ayer, los marineros no pudieron salir al mar. Los que lo intentaron tuvieron que dar media vuelta. Y es que ya lo dicen los viejos lobos: al mar hay que tenerle respeto. Sobretodo si se enfada.