José Manuel Pérez Vallejo, presidente de la comisión de fiestas de Vilagarcía Por octavo año consecutivo, José Manuel Pérez Vallejo echa el cierre a las fiestas de San Roque y abre la puerta a la reflexión sobre lo sucedido. Su valoración positiva sobre las celebraciones no evita que reconozca que «se han cometido errores». Como siempre, el suyo ha sido un trabajo controvertido, algo a lo que tampoco es ajeno: «Es imposible contentar a todo el mundo». No obstante, Vallejo se siente «perseguido y maltratado». Una y otra vez, su discurso llega al mismo punto: «Cuando alguien quiere trabajar por Vilagarcía le crucifican». Todo ello «sin ganar un duro». ¿Por qué? «Será que soy parvo», responde.
30 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.SERXIO GONZÁLEZ VILAGARCÍA «Mi valoración de las fiestas siempre debe ser positiva», argumenta Pérez Vallejo a la hora de valorar San Roque 2000. No obstante, «no cabe la menor duda de que siempre se encuentran fallos», reconoce. _Lo cierto es que siempre se le critica enormemente. _Sí, pero sabemos que tiene que haber críticas, traigamos a quien traigamos. ¿Que se pueden hacer mejor? Claro que sí. ¿Que no contamos con el mismo capital de otras villas de los alrededores? También. Tenemos, además, otro hándicap: en otros concellos la Xunta se vuelca. En Vilagarcía no. _A pesar de todo insiste en que las de este año han sido unas buenas fiestas. _Hemos llenado la ciudad cuando hace años, antes de que yo cogiese las fiestas, Vilagarcía no sonaba. Este año las actuaciones han sido un éxito, y el recinto de conciertos estaba lleno. También hubo más público en el desfile de carrozas, con la novedad del cambio de horario y las carrozas iluminadas. Esto quiere decir algo. _La gente se queja de un bajón durante la semana... _Bueno, sí, quizás eché en falta un poco más de alegría durante la semana. Siempre procuramos reforzar el primer y último fin de semana. Pero sí, quizás haya que pensar en estos días, si es que seguimos. _¿Es que piensa abandonar la comisión? _No sé cuál es mi intención, porque estoy bastante cansado de todo para pensarlo. _¿Se siente perseguido? _Perseguido y maltratado. Lo que se hace conmigo no tiene nombre. En cuanto alguien quiere trabajar por Vilagarcía le crucifican. Está demostrado. _¿Demasiados cargos? _El único que tengo oficialmente es el de la comisión, porque el alcalde me lo solicitó. En la banda no es que me ofreciese, es que me buscaron. Y el Liceo es una sociedad a la que pertenezco desde los 16 años. La directiva y muchos socios me lo pidieron. La gente habla, pero nadie se moja. Y todo sin ver ni un duro. _Pero, ¿por qué lo hace? _Porque me gusta Vilagarcía y será que soy parvo. Mire, nunca he pasado ni un gasto propio a la comisión. Incluso pierdo dinero con esto. Y cada año presentamos un libro completo con las cuentas, las facturas y los contratos. Algo que nadie había hecho antes.